Carta del Presidente

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Señoras y señores accionistas:

 

 

Empresas Copec continuó avanzando en 2017 por el camino de expansión empresarial trazado hace décadas, en coherencia con una estrategia sostenida en el tiempo, que seguirá marcando su trayectoria en los próximos años. Nuestra Compañía está cambiando, asumiendo una posición más relevante en los mercados globales, a la vez que enfrentando los grandes desafíos que le imponen los tiempos actuales.

 

Las operaciones de Empresas Copec y sus afiliadas se desarrollaron el pasado ejercicio en un contexto internacional de mayor optimismo, en que la volatilidad en los planos financiero y monetario ha ido disipándose, dando paso a un proceso de normalización económica. No obstante, en el ámbito político mundial persisten algunos focos de tensión y cuestionamiento a la manera tradicional de conducir los países, lo que ha mantenido en jaque la apertura comercial de importantes economías, incluso de aquellos que son protagonistas del comercio mundial. Con todo, el impacto en los precios de las materias primas ha sido hasta ahora positivo, influyendo transversalmente en nuestros negocios exportadores.

 

 

En el ámbito nacional, tras un lento comienzo, recién hacia fines de año empezaron a verse los primeros signos de aceleramiento económico, de la mano de una mejora en las expectativas y un fortalecimiento de las confianzas. En este contexto, las empresas hemos asumido el desafío de repensar nuestro rol en la sociedad con visión de largo plazo, evolucionando y comprendiendo los nuevos requerimientos, para encontrar las respuestas más adecuadas. Queremos ayudar a construir una nueva plataforma de credibilidad y legitimidad de la acción empresarial, en que sean compatibles crecimiento y bienestar para todos; globalización y desarrollo local; industrialización y medio ambiente, entre otras materias. Para ello, sin embargo, es necesario retomar el camino de la estabilidad de las estructuras jurídicas, la colaboración de las instituciones y la unidad del país, en torno a proyectos compartidos.

 

En este sentido, para dar un nuevo impulso a la actividad emprendedora se requiere reducir las incertidumbres en los procesos aprobatorios de los proyectos. Estos pierden vigencia, los mercados evolucionan y las tecnologías cambian. Así, no es posible invertir y pueden pasar varios años en que no se tiene claridad sobre la viabilidad de las iniciativas empresariales. Los buenos proyectos deben aprobarse rápida y definitivamente; aquellos que no cumplen las exigencias deben rechazarse temprano, evitando conflictos y esfuerzos vanos e innecesarios. Las empresas, por nuestra parte, debemos hacer los mejores esfuerzos para proponer proyectos sustentables, que respeten los intereses de comunidades y resguarden el entorno, y que contribuyan al bienestar de todos.

 

En lo que respecta a nuestras operaciones, me es imposible realizar un recuento del 2017 sin referirme a los daños humanos y sociales, así como también económicos, causados por el terrible incendio que afectó a la zona centro sur de nuestro país a inicios de año. A pesar de los enormes recursos que siempre destinamos a la prevención y al combate del fuego, tanto en nuestros propios predios como en los de su entorno, la magnitud de este siniestro, que comprometió cerca de 80 mil hectáreas de Arauco, superó todas las capacidades de contención, golpeándonos fuertemente en el corazón de nuestra actividad forestal. Las pérdidas superaron con creces las coberturas de los seguros, implicando un cargo final a resultados de más de US$ 100 millones.

 

En este sentido, agradecemos sinceramente la labor de los brigadistas, bomberos, empresas de servicios y personal propio que trabajaron incansablemente en este duro y largo combate, teniendo siempre como prioridad la seguridad de las personas y las comunidades. Cientos de miles de hectáreas de bosques, propios y de terceros, cultivados ya por varios años, y que abastecen nuestras instalaciones industriales, desaparecieron consumidos por las llamas, junto a las viviendas, bienes y predios de muchos de nuestros colaboradores y vecinos.

 

Desde entonces, nos hemos abocado a recuperar, de la mejor forma, y en el plazo más breve posible, el patrimonio dañado, apoyando a las personas afectadas por los incendios, e integrándonos o liderando los planes generales de reconstrucción, pensando en el porvenir de la actividad forestal y de todos quienes somos parte de este entorno. En paralelo, hemos redoblado nuestros esfuerzos y capacidades de monitoreo y respuesta, de manera de anticipar la ocurrencia de eventos similares en el futuro. De este modo, hemos dado origen a nuestro plan de renovación forestal “De Raíz”, que permite abordar de la mejor manera los desafíos de la prevención de incendios, la protección de las plantaciones, la reforestación de las áreas dañadas y el impulso al desarrollo del sector forestal.

 

El resto del año trajo mejores noticias, con una oferta y demanda más balanceada en celulosa y paneles, que implicó precios al alza, y mercados de combustibles más dinámicos, impulsados por el crecimiento en el parque automotor y por las bajas temperaturas del invierno en la zona central de Chile, entre otros factores. En este contexto, Empresas Copec obtuvo ganancias por US$ 639 millones, 15% más que en 2016, y un flujo operacional de US$ 2.220 millones, alcanzando su máximo histórico y experimentando un alza anual de casi 28%. Estos datos ilustran la favorable evolución de la capacidad de generación de caja de nuestras actividades, consecuencia de años de inversiones bien enfocadas, de estrategias de negocio cuidadosamente diseñadas, así como del esfuerzo y compromiso de nuestros ejecutivos y colaboradores.

 

Hemos continuado sentando las bases del crecimiento futuro, orientados por una misma mirada de largo plazo. La inversión en 2017 totalizó US$ 1.109 millones. Más del 96% se destinó a los sectores forestal y combustibles, nuestros principales negocios, y casi la mitad (48,5%) al extranjero, una clara evidencia de la decisión de seguir dando pasos firmes en la internacionalización operativa de todas las áreas de actividad, con foco en recursos naturales y energía, junto a una permanente voluntad de seguir invirtiendo en Chile.

 

Poco a poco, Empresas Copec se ha ido transformando en una compañía multinacional, con presencia en diversos países, lo que profundiza y complementa nuestras ventajas competitivas. Desde hace muchos años, los productos forestales, pesqueros y mineros han llegado a más de 80 destinos internacionales, a través de oficinas comerciales. Ahora estamos estructurando, además, una base industrial y operativa de extraordinaria relevancia en toda América, así como también dando pasos más firmes en otros continentes. La presencia productiva de nuestras compañías abarca hoy 15 países. Como hemos dicho antes, es Chile en el mundo.

 

Al respecto, durante 2017 la afiliada Arauco continuó robusteciendo de manera importante su proceso de internacionalización operativa. En primer lugar, adquirió a la empresa chilena Masisa la totalidad de Masisa do Brasil, por un monto aproximado de US$ 103 millones, antes de ajustes. Esta transacción involucra dos complejos industriales ubicados en Ponta Grossa (Paraná) y Montenegro (Rio Grande do Sul), con una línea de tableros MDF de una capacidad instalada de 300 mil m3 anuales y otra de 500 mil m3 anuales de MDP.

 

La compañía acordó también la compra de los activos industriales de Masisa en México, que abarcan tres líneas de aglomerados con una capacidad instalada de 519 mil m3 anuales, una línea de tableros MDF de 220 mil m3 al año, tres líneas de recubrimientos melamínicos, una planta química de resinas y formalina, y una línea de enchapado. Todos ellos distribuidos en tres complejos industriales ubicados en Chihuahua, Durango y Zitácuaro. La operación demandará una inversión de US$ 245 millones y se encuentra sujeta a una serie de condiciones precedentes habituales en este tipo de transacciones, estimándose que se concretará durante 2018.

 

En Estados Unidos, Arauco avanzó en la construcción de su planta de paneles en Grayling, Michigan, la que contará con una capacidad de producción de 800 mil m3 de paneles de madera al año. La inversión alcanzará US$ 400 millones y se estima que entrará en operación a finales de 2018. Cabe destacar la positiva acogida que ha tenido este proyecto por parte de las comunidades locales y de la autoridad, que llevó a cabo un riguroso pero muy expedito proceso de aprobación.

 

En Chile, en lo referente al proyecto de Modernización y Ampliación de la Planta Arauco (MAPA), luego de varios años, la afiliada Arauco obtuvo finalmente un pronunciamiento favorable de parte de las autoridades judiciales. Esto permite preparar todos los antecedentes necesarios para que el Directorio evalúe, técnica y económicamente, esta iniciativa, que involucra recursos del orden de los US$ 2.500 millones. En el intertanto, la compañía avanzó en la implementación del nuevo sistema de tratamiento biológico de efluentes de última generación en el Complejo Industrial Nuevo Horcones, obras que demandarán una inversión total de US$ 160 millones y finalizarán en 2018.

 

Por otra parte, en Valdivia, Arauco anunció que concretará el proyecto de pulpa textil, que permitirá a la compañía ser la primera en el país en producir este tipo de celulosa, utilizada como materia prima en la fabricación de fibras textiles, papel celofán y filtros, entre otros productos finales. Dado el diseño original de esta planta, su transformación a este nuevo tipo de fibra puede realizarse de manera muy eficiente, a una fracción del costo que tendría modificar cualquier otra instalación de la industria y, además, con un proceso productivo aún más amigable con el medio ambiente, y que permitirá inyectar 30 MW adicionales de potencia eléctrica al Sistema Interconectado Central (SIC). Se trata de una transformación orientada a generar un producto innovador y de mayor valor agregado, que diversifica la oferta de Arauco, le permite ingresar a un mercado nuevo y en franco crecimiento, e involucra, a la vez, a toda la cadena de valor de los proveedores locales que participan en su desarrollo.

 

Por su parte, nuestras afiliadas de combustibles han continuado también extendiendo su presencia y su filosofía de servicio en las distintas latitudes del continente americano en que operan. A las 9 nuevas estaciones de servicio inauguradas por Copec en Chile durante 2017, se suman otras 22 en Colombia y cuatro en Panamá, a través de Terpel, y también cuatro nuevos puntos de venta de Mapco, en Estados Unidos. Así, Copec profundiza la internacionalización de su oferta de valor, basada en un servicio de excelencia, una ágil comprensión de los cambios y la generación de la mejor experiencia de consumo. Por cierto, ello significa adaptarse a la realidad de cada mercado, evitando traslaciones mecánicas y modelos de negocio rígidos, robusteciendo todas sus redes y apoyándose en la fortaleza de cada una de sus marcas.

 

En esta misma línea, Copec suscribió a fines de 2016 un acuerdo regional con ExxonMobil para la producción y distribución de los lubricantes Mobil en Chile, Colombia, Ecuador y Perú, un importante complemento al negocio de combustibles que ya operamos en la región. Este convenio se ha perfeccionado a comienzos de este 2018, tras la aprobación, después de un exhaustivo análisis, de la autoridad regulatoria colombiana. La operación se cimienta sobre la base de una larga y sólida relación entre ambas compañías, que data de 1959, y en la que la empresa norteamericana cedió la comercialización de sus lubricantes a Copec, en 2003, siendo la primera vez que dejaba esta relevante función en manos de un tercero. Esta exitosa colaboración de décadas se amplía, así, más allá de nuestras fronteras.

 

El acuerdo totaliza una inversión de US$ 747 millones y contempla también la operación y comercialización de combustibles de aviación en el aeropuerto internacional de Lima, un importante hub aeronáutico regional, así como la adquisición del negocio de combustibles de ExxonMobil en Ecuador, ambos mercados en los que ya operamos a través de Terpel. Involucra también la plataforma de distribución de combustibles líquidos de ExxonMobil en Colombia, activos que siempre fueron considerados para ser vendidos a un tercer actor del mercado, cumpliendo así con el objetivo de permitir, en todo momento, condiciones para una abierta y profunda competencia en el sector de combustibles colombiano.

 

Abastible, en tanto, continuó desarrollando en la región la infraestructura necesaria para otorgarle a sus clientes un servicio eficiente, oportuno, innovador y seguro. La afiliada Inversiones del Nordeste inauguró en 2017, junto a otras distribuidoras colombianas, un nuevo terminal de importación en Cartagena, Colombia; mientras que la afiliada peruana Solgas avanzó en la ampliación de su terminal en el Callao. Ambas piezas logísticas se suman al rol clave que siempre ha tenido en Chile la asociada Gasmar en la cadena logística del gas licuado, garantizando la seguridad y continuidad del suministro, al mínimo costo.

 

En el ámbito del gas natural, Metrogas dio en 2017 los primeros pasos de su ambicioso plan de gasificación en Chile, que tiene el propósito de llevar este producto a otras siete regiones del país, bajo una nueva regulación que permite invertir, con un horizonte amplio, para ofrecer esta alternativa energética a más de 800 mil familias en 10 años. En el ejercicio se inauguraron las dos primeras plantas satélites de regasificación urbanas, en Puerto Montt y Osorno, planificándose una tercera para 2018, en Puerto Varas, junto a 57 kilómetros de nuevas redes para estas tres ciudades.

 

Una lógica similar, consistente en elevar la mirada desde mercados tradicionales hacia unos más amplios, es la que ha impulsado la evolución de nuestras compañías pesqueras. Desde la producción de materias primas, poco a poco han ido avanzando hacia una mayor participación en el vasto mercado de las proteínas, que abarca también los productos de consumo humano directo, los alimentos funcionales, la nutracéutica e incluso la farmacéutica. Todo ello, sustentado en la potencia comercial de sus marcas para nuevos segmentos del mercado alimenticio.

 

Más que pesqueras, nuestras empresas Orizon, Golden Omega y Corpesca están orientadas a ser actores relevantes en el mundo de la nutrición, un mercado sofisticado y atractivo, extremadamente competitivo, que nos impulsa a ir cada vez más lejos, logrando nuevos niveles de eficiencia y productividad, contribuyendo también a enfrentar el desafío global de la alimentación.

 

Fue esta visión la que llevó a Corpesca a invertir el 2014 en Brasil, asumiendo el control de Selecta, sociedad dedicada a la producción de proteínas de soya no transgénica. Luego de llevar a cabo un significativo esfuerzo de optimización de su gestión, en una industria hoy dominada por grandes compañías transnacionales especializadas que operan plantas en distintas latitudes, en 2017 Corpesca concretó la venta del 60% de las acciones de esta empresa a la gigante coreana CJ Cheil Jedang Corporation, por un monto de US$ 218 millones y con una utilidad de US$ 123 millones. Una prueba concreta del alcance crecientemente global de nuestras iniciativas y de la necesidad de reinventarse de modo permanente.

 

Mantener una trayectoria en el largo plazo y, más aún, crecer en un entorno desafiante y en continua evolución, requiere anticiparse a los cambios y tener la suficiente capacidad adaptativa para enfrentarlos a tiempo. Este es el fundamento de nuestro compromiso de siempre con la innovación, factor clave en todo emprendimiento y pilar esencial del quehacer de Empresas Copec.

 

Además de desarrollar e incorporar a nuestras actividades nuevas tecnologías, productos y servicios, innovar significa también desafiar las fronteras de lo que tradicionalmente se ha considerado hacer empresa, extendiendo nuestro ámbito de acción más allá del foco productivo inmediato.

 

Hoy debemos comprender y adaptarnos a la llamada “Cuarta Revolución Industrial”, un proceso en esencia disruptivo, caracterizado por la confluencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas. Su carácter es exponencial y tiene un alcance e impacto sin precedentes, tanto en los sistemas como en las organizaciones, poniendo a prueba nuestra capacidad de respuesta. Se trata de un fenómeno inédito, que impone un nuevo ritmo a los cambios en el ADN emprendedor, ante el cual debemos abrir y multiplicar los canales de conectividad de las empresas con el resto de la sociedad, para de esta forma acortar distancias e intentar alcanzar la anhelada convergencia de propósitos.

 

Esta exigencia de adaptación significa, por cierto, aceptar modificaciones a veces rupturistas en las estructuras, las personas, las formas de colaboración y los focos de trabajo, entre muchos otros ámbitos. Una verdadera cultura del cambio, con las puertas abiertas, en la que todo puede hacerse en forma diferente, pero sin renunciar a los valores que han guiado siempre nuestro actuar.

 

Algunos ejemplos de ello son el programa de innovación abierta i-Now impulsado por Abastible; o el acuerdo anunciado entre Arauco y ETEX Group para desarrollar nuevas soluciones constructivas con madera; o las alternativas que está explorando Copec para incorporar a su red las nuevas tecnologías y formas de movilidad. A ello se agregan todas las iniciativas en ámbitos como inteligencia artificial, robótica, big data e internet de las cosas, que nuestras empresas han ido paulatinamente explorando para aplicar en sus procesos. Todo ello viene a sumarse a los grandes esfuerzos innovativos ya conocidos de ustedes en otras áreas, como los realizados por Bioforest y Golden Omega, que requieren el dominio del conocimiento de vanguardia en las ciencias ingenieriles y biológicas.

 

Asimismo, más allá del ámbito estricto de nuestras empresas, la Fundación Copec UC y su Fondo de Capital de Riesgo y, por supuesto, también el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini, han actuado hace años como impulsores de ideas, potenciadores de talento, coordinadores de esfuerzos y catalizadores de iniciativas.

 

En un entorno de cambios que se aceleran, la flexibilidad de las empresas tiene más valor que nunca y abrir opciones es fundamental para seguir creciendo con eficiencia, apoyándose en las ventajas competitivas valoradas por los clientes. Es por ello que evaluamos permanentemente nuevos proyectos en áreas en que contamos con las capacidades necesarias para desarrollarlos, y donde podamos aportar valor desde nuestra experiencia o actividades complementarias. La presencia geográfica más extensa nos guía también hacia la búsqueda de nuevas asociaciones. Allí donde haya compatibilidad de intereses, habilidades que se complementen y una visión común. Parte del desafío es encontrar nuevas áreas de crecimiento que se integren bien a nuestro conjunto de actividades, que nos permitan aprovechar el conocimiento adquirido en los numerosos emprendimientos que hemos desarrollado, que presenten desafíos parecidos a los que ya hemos abordado, que tengan perfiles financieros similares a los que dominamos bien, que constituyan, al mismo tiempo, inversiones prudentes y vías de crecimiento potencial interesantes. Es el caso, por ejemplo, de los desarrollos de minería metálica que está explorando Alxar.

 

Adaptarse implica también ir modificando nuestras estructuras internas, para hacerse cargo del desafío que significa la integración de las nuevas operaciones que vamos agregando. En este sentido, el 2017 estuvo marcado por la incorporación de las múltiples operaciones que sumamos en 2016, un año especialmente prolífico en adquisiciones.

 

Aprovecho aquí para agradecer especialmente a los equipos ejecutivos de nuestras empresas, que han sabido administrar la integración de Tafisa, Mapco, Solgas y Duragas, por mencionar las más relevantes del año, así como preparar el próximo desembarco en las operaciones de ExxonMobil. Es increíble como el mismo grupo humano que hace una década gestionaba una operación que apenas se asomaba al Cono Sur, hoy dirige un auténtico conglomerado multinacional en tres continentes. Cómo hemos crecido en los últimos años. Cómo ha cambiado Empresas Copec. Muchas gracias a todos ellos y a los accionistas por su respaldo.

 

Además del desafío inmediato asociado a la integración, este rápido crecimiento ha sido un aliciente adicional para seguir mejorando nuestras estructuras de gobierno corporativo, de manera que ellas garanticen una gestión eficiente y sostenible de cada una de nuestras áreas de actividad, coherente con nuestros valores y principios de gobernanza. Así, hemos ido avanzando en la incorporación de directores independientes en cada negocio, propiciando el funcionamiento de comités más específicos, apoyándonos en capacitaciones y evaluaciones externas para mejorar el funcionamiento de estos órganos corporativos, incorporando nuevas y más efectivas instancias de control, así como también mejorando el acceso y entrega de la información, de manera oportuna, entre muchas otras iniciativas. Hemos ido además abriendo los canales para aprovechar mejor el conocimiento que se encuentra diseminado en nuestra base de inversionistas, que son cada vez más sofisticados e interconectados, así como trazando una línea aún más clara entre el quehacer de nuestra compañía y el rol que pueden y deben tener los gremios empresariales.

 

La gobernanza es una de las dimensiones que se explican con mucho mayor detalle en nuestro Reporte Anual de Sostenibilidad, junto al cuidado del medio ambiente y el relacionamiento con todas nuestras contrapartes y con la sociedad. Les extiendo una encarecida invitación a leer este reporte, que se encuentra publicado en el sitio web de la Compañía y que anualmente se elabora bajo el estándar GRI y es fruto de un importante esfuerzo para recolectar, consolidar y sistematizar la experiencia de todas nuestras afiliadas en estas materias.

 

Encontrarán allí mayores detalles de las numerosas iniciativas en que participamos y que plasman una visión de largo plazo, ayudando a enfrentar los grandes desafíos que tenemos como sociedad, con recursos financieros, capital humano, tecnología, capacidad innovadora y gestión. Aportes permanentes a la educación, la cultura, el deporte, la vivienda social, entre muchos otros, que se extienden ya por varias décadas, ajenos a las modas y con el perfil que nos caracteriza.

 

Creemos que este enfoque es el fundamento para haber sido elegidos para integrar los selectos Dow Jones Sustainability Index, FTSE4Good Index y MSCI Sustainability Index, tres de los principales índices globales de sustentabilidad e inversión responsable. Son también estas prácticas las que se traducen en los numerosos reconocimientos que reciben año a año nuestras empresas, en múltiples dimensiones, y entre los que destaco en 2017 la certificación LEED ND v4 obtenida por Inmobiliaria Las Salinas para su Plan Maestro, el primer proyecto en América en contar con este estándar y el tercero a nivel mundial; o el nombramiento de Terpel como Industry Mover 2017 en el anuario de RobecoSam, al ser la empresa que más avanzó en materia económica, social y ambiental; o los premios con que han sido galardonadas, ya habitualmente, Copec, Abastible y Metrogas en aspectos relacionados con la calidad en el servicio al cliente. Estos logros son motivo de orgullo y, al mismo tiempo, representan un estímulo para seguir mejorando nuestro modo de hacer empresa.

 

Este es el resumen del ejercicio 2017. Todo lo referido no habría sido posible sin el respaldo de los mercados financieros, que este año, entre otras cosas, nos permitieron colocar deuda a treinta años plazo, a través de nuestra asociada Arauco, en condiciones muy favorables. Agradezco asimismo, una vez más, el permanente apoyo de nuestros accionistas, directores, ejecutivos y trabajadores, que no dudan en ratificarnos su confianza, acompañándonos en esta gestión empresarial.

 

Empresas Copec está saliendo al mundo con una propuesta generada y desarrollada en Chile por décadas, y enriquecida a partir de los aprendizajes que surgen de comprender y asimilar otras culturas, otros ordenamientos institucionales, otras formas de hacer negocios. Vamos creciendo, con humildad y sentido de futuro.

 

El desafío actual es afianzarnos operativamente en los nuevos enclaves productivos y avanzar en los procesos interculturales propios de trabajar con grupos de personas de orígenes diversos, incorporando virtuosamente a las comunidades, en torno a una misma visión, un sueño compartido, asentado sobre nuestros principios y valores de siempre.

 

Nos mantenemos atentos a lo que los tiempos y el entorno nos van demandando, y nos sentimos convocados a colaborar para conducir los cambios que el panorama social y político está experimentando hacia el bien común.

 

Hoy estamos llevando a numerosos mercados, además de productos, tecnologías y procesos industriales, una visión. Una visión que no es otra que hacer empresa con sentido, con propósito. Una tarea enorme, que avanza gracias al tremendo compromiso, talento y esfuerzo de un gran equipo: el equipo de Empresas Copec.

 

Roberto Angelini R.

Presidente